:: ¿Qué diferencia hay entre…?

:: Buenas y salsas gente linda. Continuamos en el camino de la alimentación consciente. Hoy trataremos de entender las diferencias entre las distintas corrientes alimenticias.

:: El otro día, me invitaron a un congreso de alimentación. En él había vegetarianos, ovolactovegetarianos, veganos, naturistas, crudívoros, carnívoros, y estaba yo. Ahora, vos te preguntarás qué soy yo. Y te aseguro que esa pregunta se la hicieron mis padres y hermanos cuando nací, mi mujer cuando me conoció y otras tantas personas (qué buenos chistes hago, je, je, je). En realidad, yo soy lo que soy. Simplemente me informo y pruebo. Y, si creo que un alimento no es inocuo para mi organismo, no lo consumo.
:: Volviendo al tema del congreso, como no entendía la diferencia entre muchos de ellos, preferí averiguarlo, y acá te doy mis conclusiones. Ojo, que siempre hablo en términos de nutrición, porque cada uno tiene una filosofía de vida especial con respecto a los animales y al medio ambiente.

-Vegetariano: No consume ningún tipo de carne ni derivados que impliquen la matanza de un animal, como la gelatina o la grasa.
-Vegano: No consume ningún producto que provenga de un animal.
-Ovolactovegetariano: Es aquella persona vegetariana que incluyen en su dieta huevos y lácteos (leche, queso, yogurt, ricota, etc.).
-Lactovegetariano: Es aquella persona vegetariana que incluye en su dieta lácteos.
-Ovovegetariano: Es aquella persona vegetariana que incluye en su dieta huevos.
-Naturista: La definición de naturismo de la Federación Naturista Internacional (FNI), traducida al castellano por la Federación Española de Naturismo (FEN), es la siguiente: “El naturismo es una forma de vivir en armonía con la naturaleza, caracterizada por la práctica del desnudo en común, con la finalidad de favorecer el respeto a uno mismo, a los demás y al medio ambiente”. Los naturistas comen alimentos cultivados naturalmente sin fertilizantes ni agroquímicos. Evitan la cocción.
-Crudivegetariano: Consume frutas, verduras y semillas sin cocinarlas o, por lo menos, sin que superen los 45 ºC.
-Frugívoro moderno: Consume todo tipo de frutas, con etapas de monodietas con un solo tipo de fruta. Es la corriente más extrema, que considera que el fruto de un vegetal es la única parte que se puede consumir sin dañar a este.
-Macrobiótico: Basa su alimentación en el principio del equilibrio del yin y el yang. Consume gran cantidad de cereales y admite la ingesta de pescado.
-Omnívoro: Es aquella persona que consume carne, raíces, granos y vegetales.

:: Como novedad, podríamos agregar a los fast-food-teros (perdón, lengua castellana, por inventar esta palabra). A mi entender, este grupo está conformado por las personas que basan su dieta en la fast food o comida rápida, un gran mal de la alimentación moderna.
:: Creo que lo fundamental es tener una alimentación sin tantas “etiquetas” y que no enferme el cuerpo. Igualmente, en el transcurso de las entrevistas que realicé para mi segundo libro “Detrás de los alimentos”, les pregunté a la mayoría de los consultados cómo es su alimentación. Por ejemplo, el actor, músico y conductor Nicolás Pauls (treinta y ocho años, casado con Sofía Suaya y padre de dos hermosos hijos: Olivia, de seis años, y León, de un año y medio) me cuenta que hace veinte años dejó de consumir carne, y hace más de doce años que no ingiere huevos. “Tengo recuerdos de que cuando era omnívoro tomaba un vaso de leche y a los minutos estaba en el baño… (Risas). Igualmente en un momento dejé de consumir leche, pero seguí con los quesos. Hace seis años que ya no consumo lácteos”.

-Pablito Martín (PM): ¿Por qué decidiste cambiar tu alimentación?
-Nicolás Pauls (NP): En realidad, tuve una conversación con un amigo en Brasil y entendí que no había ninguna necesidad de matar a los animales. Mi cambio fue por puro amor a ellos. Cuanto menos daño les hagamos a los animales, a las personas y al planeta, mejor nos irá.

-PM: Es como el karma: causa y efecto; acción y reacción…
-NP: Claro que sí. Todo lo que hacemos en la vida nos va a volver, nos va a repercutir. Pero en todo sentido. No hay forma de concebir y expresar en el planeta, direccionada desde un lugar del bien, si consumís cadáveres. Todo lo que sufre el animal, desde que nace hasta que termina en un plato, se transmite en la carne que la gente consume diariamente. Y, si no se cambia eso, no vamos a poder darle otra cosa al planeta que no sea dolor, maltrato y sufrimiento.

-PM: ¿Te sentiste discriminado por tus allegados cuando cambiaste tu alimentación?
-NP: No mucho. Cuando dejé de consumir carne todavía vivía con mi vieja y ella cambió mucho su alimentación para acompañarme.

-PM: ¿Sos de juzgar a los omnívoros?
-NP: No. Lo ideal sería que nadie juzgase a nadie y que cada uno hiciera su experiencia. Igualmente siento que la mayoría de los omnívoros son mucho más violentos, porque cuando se encuentran con un herbívoro, de alguna manera, se dan cuenta de que están cometiendo una especie de sacrilegio. Atacan al otro diciendo que está matando a una planta, etc. Qué loco, ¿no?

:: Ahora me gustaría contarte un poco sobre Pablo de la Iglesia. En el año 1992, cuando le diagnosticaron esclerosis múltiple, enfermedad que lo había paralizado y dejado con un sinnúmero de afecciones invalidantes, dejó sus estudios de derecho y comercio exterior para dedicarse a la investigación de métodos de salud naturales. Creo que su testimonio es valioso y por eso decidí transcribir una parte de la entrevista:

-PM: ¿Cómo es tu alimentación?
-Pablo de la Iglesia (PDLI): Consumo vegetales, frutas, semillas, cereales —como arroz yamaní, quinua, mijo, amaranto, entre otros—, mucha agua, poca harina y mayormente integral, legumbres moderadamente y algunos huevos de campo. Cuando salgo de casa para dar alguna charla o curso o en una fiesta, siempre trato de buscar la opción más saludable posible. Tampoco me gusta un estilo de alimentación represivo o masoquista. Si uno tiene ganas de consumir un sándwich con queso o alguna cosita que no está en la dieta cotidiana, eso es un permiso que a conciencia puede ser un comodín en situaciones especiales.

-PM: ¿Siempre tuviste este estilo de alimentación?
-PDLI: No. Mi alimentación cambió bruscamente por la enfermedad que me detectaron hace más de veinte años (esclerosis múltiple). Lo bueno es que en todo este tiempo no hubo brotes, solo el paso del tiempo lógico de cada persona. De todos modos, uno siente muchas mejorías. Gracias a Dios, a la medicina natural, a la cocina sana y a un estilo de vida diferente, la enfermedad se ha detenido y hemos revertido muchas secuelas invalidantes que ponían en jaque mi calidad de vida.

-PM: ¿Consumís pescados?
-PDLI: Hace mucho que no, aunque por mi enfermedad tengo que continuar con el aceite de pescado. Me gustaría dejarlo por una cuestión moral (procuro evitar el sufrimiento animal lo más que puedo), pero mi enfermedad me lo pide porque tiene una excelente calidad de ácidos grasos omega 3. Cuando intenté dejarlo, mi cuerpo no respondía bien. Este tema lo investigué mucho durante varios años y lo comprobé en mi propio organismo. Para darte un ejemplo, el aceite de lino (rico en omega 3) te aporta ácido graso linoleico, y el de pescado, ácido graso eicosapentaenoico. En el organismo el linoleico se tiene que transformar en eicosapentaenoico y a veces este proceso metabólico no ocurre, especialmente en las personas que tienen enfermedades autoinmunes, que consumen medicamentos, que padecen cáncer o que son adictas a alguna sustancia. No por esto el omega 3 de origen vegetal es despreciable (de hecho, es de excelente calidad), pero mi enfermedad hasta hoy requiere el de origen animal, el cual complemento con fuentes vegetales.

-PM: ¿Te sentís mejor con tu cambio de alimentación?
-PDLI: La prueba está en la vitalidad de cada uno. Yo tengo esclerosis múltiple, que es una enfermedad grave que me ha dejado secuelas y limitaciones físicas, pero yo hago una lectura de mi cuerpo y digo: “Pucha, qué vitalidad, qué bien que están mi cutis y mi pelo”. Luego me encuentro con mis amigos de la primaria y secundaria, o con mis pares de la misma edad, y me doy cuenta de que envejezco más lento en general.

:: Gracias por seguir eligiendo alimentarse con el corazón y no tanto con los ojos. Para mayor información los espero en www.pablitomartin.com.ar. No se pierdan mi segundo libro “Detrás de los alimentos” donde hablo sobre este tema y muchos otros. ¡Hasta la próxima!

:: Pablito Martín. Chef – Periodista.

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